El pasado 29 de septiembre se conmemoró el #DiaMundialDelCorazón y, por este motivo, nos gustaría compartir esta noticia del diario El Mundo en la sección de tecnología: «Robots capaces de» legar al corazón «, el nuevo reto de Sony» y plantear una situación que, más pronto que tarde, se presentará en nuestras vidas. La empresa japonesa pretende crear robots capaces de despertar sentimientos y emociones a las personas y llevar la inteligencia artificial a un nivel superior. El progreso no se puede detener pero, qué dilemas se nos presenta a la humanidad frente esta tecnología? A continuación planteamos una breve parte positiva y negativa de esta tecnología.

Por un lado, todo avance tecnológico ha conllevado conflicto en nuestra sociedad y solo hay que consultar la historia para darse cuenta. Según algunos investigadores, el incremento de esta tecnología nos crearía unas desigualdades, aún más grandes, entre países con más posibilidades de desarrollo que otros. También, podría afectar a la situación laboral y económica teniendo en cuenta que las máquinas podrían sustituir, de forma completa, muchos trabajos que ahora llevamos a cabo las personas. Por otra parte, la inteligencia artificial, no sólo hace referencia a la creación de robots humanoides capaces de aprender o de la famosa «Roomba» que limpia, con más o menos éxito, el suelo de nuestras casas; sus aplicaciones recaen en diferentes ámbitos y sectores de nuestras vidas y sus beneficios pueden verse en la medicina, los videojuegos, la educación e investigación.
Propongo que actuameos como una sociedad madura y afrontemos este tema con la actitud más positiva posible. Disponemos de mecanismos más que avanzados, ya sea a través de leyes, regulaciones, formación y educación, para crear una convivencia fructífera entre personas y máquinas.